La Secretaría de Movilidad es más dura con sus hombres que con el caos vial

Nota 2

En Cali se abre un debate delicado alrededor de los agentes de movilidad, quienes enfrentan una posible desvinculación laboral tras no superar las pruebas escritas de la Comisión Nacional del Servicio Civil (CNSC). El panorama es especialmente complejo porque se trata de funcionarios con trayectorias de entre 25 y 33 años de servicio, que han dedicado gran parte de su vida laboral al municipio.

La plenaria del Concejo Distrital, convocada por el concejal Rodrigo Salazar Sarmiento y autorizada por el presidente Rafael Andrés Escobar González, escuchó este martes las inquietudes del gremio. Emirson Carvajal, vocero y comandante de los agentes, expuso la preocupación técnica y humana que embarga a la institución, recordando que la labor de tránsito va mucho más allá de imponer comparendos: incluye funciones de policía judicial e investigación de accidentes, acumulando una memoria institucional invaluable.

Sin embargo, la situación deja ver una paradoja: mientras se exige a los agentes cumplir con requisitos formales de carrera administrativa, se corre el riesgo de perder décadas de experiencia y conocimiento práctico. Esto apunta a la Secretaría de Movilidad, que bajo la dirección del secretario Sergio Javier Moncayo Velásquez, deberá enfrentar el reto de no dejar desprotegidos a quienes han sostenido la operatividad de la ciudad durante tanto tiempo.

Carvajal planteó la necesidad de una reestructuración que contemple la creación de una planta transitoria, como mecanismo para salvaguardar los derechos laborales de los afectados. La propuesta busca un equilibrio entre el cumplimiento de la norma y la protección de quienes, por edad y trayectoria, difícilmente podrían reincorporarse al mercado laboral.

El debate apenas comienza, pero deja claro que la movilidad en Cali no solo depende de normas y exámenes, sino también de reconocer el valor humano detrás de cada agente. Una tarea que exige sensibilidad y voluntad política para evitar que la ciudad pierda a quienes, con aciertos y errores, han sido parte de su historia en las calles.