Brote de legionelosis en Nueva York mantiene bajo vigilancia sanitaria a Estados Unidos
Las autoridades sanitarias de Nueva York intensificaron las medidas de prevención tras confirmar un brote de legionelosis que ha generado preocupación en el país. La investigación llevó a detectar rastros de la bacteria Legionella en decenas de edificios de Manhattan, entre ellos el Museo Metropolitano de Arte (MET), donde ya se adelantan labores de limpieza y desinfección.
De acuerdo con los reportes oficiales, la bacteria fue identificada en torres de enfriamiento de 76 edificaciones ubicadas principalmente en el Upper East Side. No obstante, las autoridades aclararon que este hallazgo no significa que dichos inmuebles sean el origen del brote, ya que la investigación epidemiológica continúa para establecer la fuente exacta de la contaminación.
La legionelosis, conocida también como enfermedad del legionario, es una infección pulmonar grave causada por la bacteria Legionella. El contagio ocurre al inhalar pequeñas gotas de agua contaminada que se dispersan desde sistemas como torres de refrigeración, duchas, jacuzzis o redes de agua caliente. Los especialistas enfatizan que la enfermedad no se transmite de persona a persona.
Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre alta, tos, dificultad para respirar, dolores musculares y malestar general. Las personas mayores de 50 años, fumadores, pacientes con enfermedades pulmonares crónicas y quienes tienen el sistema inmunológico debilitado presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Como medida preventiva, el Departamento de Salud ordenó la desinfección inmediata de todas las torres de enfriamiento donde se detectó la bacteria y mantiene un monitoreo permanente de los casos registrados. Las autoridades insistieron en que el agua potable de la ciudad sigue siendo segura para el consumo y que la población puede continuar utilizando los sistemas domésticos de agua y aire acondicionado sin riesgo.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades sanitarias recomiendan acudir de inmediato a un centro médico si aparecen síntomas compatibles con la enfermedad, especialmente en personas con factores de riesgo, ya que un diagnóstico oportuno y el tratamiento con antibióticos pueden reducir significativamente las complicaciones.
