James, el héroe que no supimos dejar ir

James Rodríguez controla el balón en el partido del grupo K del Mundial de la FIFA 2026 entre Colombia y RD Congo, en el estadio Akron de Guadalajara, México.

James Rodríguez controla el balón en el partido del grupo K del Mundial de la FIFA 2026 entre Colombia y RD Congo, en el estadio Akron de Guadalajara, México.

Foto: EFE – Francisco Guasco

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Hay una diferencia profunda entre admirar a un héroe y depender de él. Las sociedades maduras construyen héroes para inspirar el futuro. Las sociedades inmaduras construyen héroes para refugiarse del presente.

Esa diferencia, aparentemente sutil, explica buena parte de nuestra relación con James Rodríguez y, quizás, dice mucho más sobre Colombia que sobre el propio James.