La solicitud de liquidación judicial de Propal encendió las alarmas en el Valle.

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La solicitud de liquidación judicial de Propal ha encendido las alarmas en el Valle del Cauca, donde gremios, alcaldes y trabajadores advierten sobre el impacto que esta decisión puede tener en el empleo, la inversión y las finanzas públicas. La empresa, dedicada a la fabricación de papeles, explicó que la medida obedece al deterioro de sus condiciones financieras, derivado de la caída en los precios del mercado, la revaluación del peso frente al dólar y el incremento de los costos de producción.

El anuncio se suma a un contexto de incertidumbre en el sur del Valle, donde el cierre o suspensión de operaciones de varias compañías ya se refleja en la pérdida de empleos formales y en la reducción de ingresos tributarios para los municipios. La situación preocupa especialmente a las autoridades departamentales, que ven cómo la disminución de la actividad empresarial afecta directamente la capacidad de respuesta frente a las demandas sociales.

María Victoria Machado Anaya, directora del Departamento Administrativo de Hacienda y Finanzas del Valle, señaló que la crisis empresarial golpea de manera directa las finanzas regionales, pues la reducción de tributos limita la inversión en programas sociales y en proyectos de infraestructura. “La caída de ingresos compromete la estabilidad fiscal y nos obliga a replantear estrategias para proteger el empleo y garantizar la sostenibilidad de los municipios”, indicó.
Los gremios empresariales y sindicatos han insistido en que la preocupación va más allá del futuro de una sola compañía. Advierten que, si no se toman medidas oportunas, el Valle podría enfrentar un deterioro económico y social de mayor magnitud, con efectos en proveedores, transportadores, comerciantes y pequeños negocios que dependen de la actividad productiva.

Ante este panorama, se solicitó la instalación de una mesa de trabajo entre el Gobierno Nacional, las gobernaciones de Valle y Cauca, las autoridades locales y el sector productivo, con el fin de definir acciones que fortalezcan la seguridad, protejan el empleo, impulsen la competitividad y promuevan nuevas inversiones.

La liquidación de Propal se convierte así en un símbolo de la fragilidad económica que atraviesa la región. Para el Valle del Cauca, el reto es doble: enfrentar la pérdida de una empresa emblemática y, al mismo tiempo, diseñar estrategias que permitan sostener la confianza de los inversionistas y brindar alternativas a miles de familias que dependen de la industria.