COLOMBIA EN OFENSIVA: ¿QUÉ RESULTADOS HA LOGRADO EL NUEVO GOBIERNO CONTRA LOS GRUPOS NARCOTERRORISTAS?
Bogotá, septiembre de 2026. El nuevo Gobierno de Colombia puso la seguridad y la lucha contra los grupos armados ilegales en el centro de su agenda. Desde el 7 de agosto, las Fuerzas Militares y la Policía han desarrollado una ofensiva que, según el balance presentado por el propio Gobierno, ya deja miles de capturas, toneladas de droga incautadas y miles de hectáreas de coca erradicadas.
Las cifras que presenta el Gobierno
De acuerdo con el más reciente balance divulgado por el presidente Abelardo de la Espriella, desde el 7 de agosto se han registrado 18.750 capturas, además de 1.940 armas de fuego incautadas y 1.746,5 hectáreas de coca erradicadas.
En un balance anterior, correspondiente a un corte más temprano, el Gobierno reportaba 14.914 capturas, 49.379 kilogramos de estupefacientes incautados, 1.485 armas de fuego retiradas de circulación y 1.320,9 hectáreas de coca erradicadas.
Las cifras muestran que la actividad operacional ha continuado aumentando durante las primeras semanas de la administración.
⚔️ Golpes contra estructuras armadas
Las operaciones no se han concentrado únicamente en el narcotráfico.
En El Peñol, Nariño, el Gobierno reportó una operación contra integrantes del frente Franco Benavides, perteneciente a las disidencias de las FARC. Según el balance oficial, siete presuntos integrantes murieron y cinco fueron capturados. También fueron ubicados cinco laboratorios para el procesamiento de pasta base de coca.
En Antioquia, las autoridades reportaron además operaciones contra estructuras de las disidencias y el hallazgo de un depósito atribuido al Clan del Golfo, donde fueron encontrados municiones, proveedores y ametralladoras.
💰 La nueva estrategia: atacar las finanzas
Uno de los cambios más visibles de la estrategia consiste en intentar golpear no solamente a los hombres armados, sino también las fuentes de financiación de las organizaciones criminales.
En Cesar, por ejemplo, fueron capturados presuntos integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra señalados de participar en esquemas de extorsión contra comerciantes. Según las autoridades, entre los detenidos estaría un presunto responsable financiero de la estructura.
La lógica es clara: sin dinero, armas, droga, extorsión y capacidad logística, las organizaciones armadas pierden capacidad para operar.
🚨 Pero el problema sigue siendo enorme
Las capturas y las incautaciones son indicadores importantes, pero por sí solos no demuestran que las estructuras hayan sido desmanteladas.
Colombia continúa enfrentando elevados niveles de cultivos de coca. El más reciente dato citado a partir del monitoreo de Naciones Unidas registró 261.000 hectáreas de coca en 2024, la cifra más alta reportada hasta ese momento.
Precisamente por esto, el Gobierno ha comenzado a explorar nuevamente mecanismos de erradicación aérea. Se autorizó un plan piloto con glufosinato de amonio, limitado a un máximo de 1.000 hectáreas y sujeto a los permisos ambientales correspondientes.
🇨🇴 ¿Éxito operativo o apenas el comienzo?
El balance inicial permite afirmar que la Fuerza Pública está realizando una ofensiva de gran intensidad y que existen resultados concretos en capturas, incautaciones, erradicación y operaciones contra estructuras armadas.
Sin embargo, todavía falta tiempo para determinar si esos golpes se traducen en una reducción sostenida de la capacidad territorial y financiera del ELN, las disidencias de las FARC, el Clan del Golfo y otras organizaciones criminales.
El verdadero resultado tendrá que medirse no solamente en número de capturas, sino también en reducción de homicidios, extorsiones, secuestros, desplazamientos, reclutamiento de menores, cultivos de coca y control territorial de los grupos ilegales.
🔎 LA GRAN PREGUNTA
¿El Gobierno está logrando recuperar el control de los territorios o las organizaciones criminales simplemente están cambiando de estrategia y desplazándose hacia otras zonas?
Las próximas semanas serán determinantes para saber si la ofensiva actual consigue convertirse en un debilitamiento estructural de las organizaciones armadas o si Colombia vuelve a enfrentar el fenómeno de la reorganización de los grupos ilegales.
Una cosa sí es clara: la guerra contra el narcotráfico y los grupos armados entra en una nueva etapa, y el Gobierno deberá demostrar que las cifras de operaciones pueden convertirse en mayor seguridad para los ciudadanos.