Fabian Bustos DT de Millonarios dio balance de la derrota ante América
La caída 3-1 en el Pascual Guerrero terminó por desnudar todas las grietas de Millonarios FC, un equipo que atraviesa uno de sus momentos más cuestionados del semestre. Superado por América de Cali en juego, actitud y efectividad, el conjunto azul dejó una imagen que preocupa tanto a sus hinchas como al entorno del fútbol colombiano.
Tras el partido, el técnico Fabián Bustos intentó explicar lo sucedido, aunque sus declaraciones generaron más dudas que certezas. “Habíamos trabajado la pelota parada y nos hacen dos goles hoy. No fue un buen partido de nosotros, recuperamos más de 10 pelotas en campo contrario pero no hicimos daño”, afirmó, reconociendo falencias evidentes en defensa y ataque.
Sin embargo, el análisis del entrenador no convenció a muchos. A pesar de la autocrítica parcial, Bustos insistió en justificar el momento del equipo: “Estamos a un punto de los ocho por nuestro trabajo. Ni el 10% de la gente pensaba que íbamos a jugar Sudamericana. Estamos en doble competencia, en ambas vivos. Vamos a seguir peleando, quedan dos partidos”. Un discurso que para varios sectores suena más a conformismo que a ambición.
El planteamiento táctico también estuvo en el centro de la polémica. “No es línea de cinco, es línea de tres porque nuestros carrileros son los más ofensivos”, explicó el DT, defendiendo un sistema que, en la práctica, volvió a mostrar desorden y fragilidad. Aunque recordó que “con ese sistema le ganamos a Atlético Nacional”, la realidad actual dista mucho de ese rendimiento.
En cancha, los números no respaldan el discurso. Millonarios volvió a fallar en momentos clave, concediendo goles evitables y mostrando poca claridad ofensiva. La idea de ser “picante” en ataque, como mencionó Bustos, no se reflejó en el partido, donde el equipo apenas inquietó con acciones aisladas.
La situación en la tabla agrava el panorama. El equipo donde juega Radamel Falcao García se mantiene en la casilla 11 con 22 puntos, lejos de las expectativas iniciales y dependiendo de resultados ajenos para aspirar a clasificar. Un escenario que contrasta con el peso histórico del club.
Para cerrar, Bustos dejó otra frase que no pasó desapercibida: “Cuando llegue el momento, se hablará con la dirigencia y se mejorará el equipo”. Mientras tanto, Millonarios sigue sin respuestas dentro del campo, acumulando críticas y alimentando la sensación de que el proyecto no termina de arrancar. La paciencia de la hinchada se agota, y cada partido refuerza la percepción de un equipo que, hoy por hoy, está lejos de competir como se espera.
