Once Caldas cayó de local ante Junior en los Play Off del FPC
Once Caldas, dirigido por Hernán Darío Herrera, no pudo hacer respetar su casa en el estadio Palogrande de Manizales y terminó cayendo 0-1 ante Atlético Junior en el partido de ida de los play off del fútbol profesional colombiano. El equipo albo dejó una sensación de frustración entre su afición, que esperaba una actuación más contundente en condición de local, pero se encontró con un rival ordenado y efectivo en el momento clave del compromiso.
El encuentro se definió por una jugada polémica en el primer tiempo, cuando el árbitro sancionó un penalti a favor del conjunto barranquillero que terminó convirtiendo Guillermo Paiva al minuto 43. Esa acción terminó siendo decisiva en el desarrollo del partido y marcó el rumbo de una noche en la que Once Caldas intentó reaccionar, pero no encontró la claridad necesaria en el último cuarto de cancha.
Las estadísticas reflejaron el esfuerzo del equipo de Hernán Darío Herrera, que fue ampliamente superior en volumen ofensivo. Once Caldas terminó el partido con 20 remates totales frente a solo 8 de Junior, además de 8 disparos al arco contra 3 del rival. Sin embargo, esa superioridad no se tradujo en goles, evidenciando la falta de precisión en la definición y la buena actuación del arquero visitante en los momentos determinantes.
En cuanto al control del juego, el equipo manizaleño también tuvo mayor posesión del balón con un 57%, intentando imponer condiciones desde el mediocampo y generando aproximaciones constantes por las bandas. Junior, con un 43% de posesión, optó por un planteamiento más conservador, cerrando espacios y apostando al orden defensivo para sostener la ventaja mínima conseguida en el primer tiempo.
El partido fue intenso en lo físico y reflejó la urgencia de Once Caldas por igualar el marcador. El conjunto local cometió 10 faltas y recibió una tarjeta amarilla, mientras que Junior acumuló 12 infracciones y 6 amonestaciones, en un duelo marcado por la fricción y la disputa constante en la mitad del campo. Además, Once Caldas generó 4 tiros de esquina frente a 2 del equipo visitante, aunque sin poder capitalizar esas opciones.
A pesar del resultado adverso, el ambiente dentro del camerino de Once Caldas fue de autocrítica pero también de confianza. Hernán Darío Herrera y su cuerpo técnico consideran que el equipo tuvo el control de gran parte del partido y que el resultado no refleja lo ocurrido en el campo, por lo que mantienen la convicción de que la serie sigue completamente abierta.
Ahora la mirada está puesta en el partido de vuelta, que se disputará el próximo miércoles en el estadio Metropolitano de Barranquilla. Allí, Once Caldas confía en dar vuelta la serie apoyado en su carácter competitivo y en la idea de que, con mayor eficacia en ataque, puede revertir el marcador. El equipo manizaleño viaja con la esperanza intacta de lograr una clasificación histórica en condición de visitante.
