Cariaco, batallas del sur

Anibal Arebalo

Aníbal Arévalo Rosero

«Cariaco, batallas del sur» es una obra escénica muy bien lograda. Dirigida por el experimentado actor Alberto Bolaños, director del colectivo teatral Aleph. Es una epopeya de los momentos trágicos que ha tenido que vivir un pueblo que no se resigna a desaparecer ni a mantenerse de rodillas.

La dignidad de un pueblo se ve reflejada cuando arremeten los incas por el sur, pero se ven repelidos por las huestes de los bravos caciques Tamasagra y Capusigra; lo hacen a punta de pedradas, logrando contener la arremetida de la invasión.

La versatilidad artística del colectivo teatral de Aleph transita por los momentos que se viven los fragores de la Independencia con un personaje tan significativo para el sur como el sacrificado «Precursor de precursores» Gonzalo Rodríguez, inmolado en la plaza de Rumipamba de Pasto, por la Corona Española.

El grupo teatral en su histriónica traslada su trasegar a 1800, cuando un pueblo se rebela contra los hermanos Clavijo, los nada queridos hermanos Francisco, Atanasio y Antonio Rodríguez Clavijo. La arbitrariedad que cometían al cobrar impuestos abusivos sin que se enterará la Corona. Los odiados y para nada queridos ‘Clavijos’ anunciaron el cobro por la preñez y si es primogénito sube el impuesto hasta la cuarta parte. Asimismo, el diezmo en las cosechas, la crianza de cuyes y gallinas.

En una creatividad poética se recrean a las mujeres más recordadas por la historia regional como son Francisca Aucú y Manuela Cumbal que irrumpen en medio de la misa dominical y promueven la revuelta que los lleva de Guaitarilla a Tuquerres para ajusticiar a los crueles impostores.

Luego vivimos otro de los momentos como es La Batalla de Cariaco más conocida como Bomboná. El zambo Bolivar en su campaña del sur buscaba liberar a Pasto y a Quito, le cortan el paso muy cerca del Galeras las tropas Realistas del coronel Basilio Modesto García. Las tropas de Bolivar experimentaron la bravura de los pastusos impidiéndole el paso a los patriotas, haciéndole 500 bajas al Libertador.

Con lujo de detalles nos muestra Aleph la “Navidad Negra” y el sacrificio de Agualongo por el Virreinato de Santa Fe. Episodios que están esculpidos en la memoria de las gentes del sur y que llevan a sentir cierto grado de aversión por el Libertador y los pastusos a ganarse con el tiempo un errado estigma por parte del resto de Colombia, al creer que su lucha estaba equivocada; cuando lo que se buscaba defender era la armonía en que se vivía en el sur, una tierra muy productiva, y participar en un conflicto implicaba perder la tranquilidad, la paz y la vida de muchos pastusos, como así sucedió con la arremetida de Antonio José de Sucre para someter a la ciudad, que era un férreo bastión realista.

Aleph tiene una capacidad creativa que enseña la historia segregada del sur. Colombia desconoce la historia de los vencidos. 600 mártires resultado de la “Navidad Negra” del 24 de diciembre de 1822, ejecutada por Sucre y ordenada por Bolívar. El trabajo que viene haciendo Aleph Teatro merece el reconocimiento de la sociedad entera. Se trata es de reivindicar la existencia para Colombia y el mundo de un pueblo que ha sido subyugado, y que doscientos años después, necesita un nuevo despertar. Necesita de gobernantes que reconozcan el pasado sobre el que se edifica el presente. Nariño tiene un potencial artístico, cultural e histórico enorme, que, con una inversión gubernamental, se convertirá en potencia cultural que atraiga el turismo.

Maestras del arte teatral representan a las valientes mujeres del sur como Francisca Aucú, Manuela Cumbal, Domitila Sarasty, Dominga Burbano, Andrea Velasco, entre otras. Son nuestras heroínas que el pueblo de Nariño debe ensalzar cada vez que haya un acto de inconformidad.

El planteamiento que hace Aleph desde 1800 es que si en 200 o 300 años seremos libres y habrá cesado la violencia. Y Nariño vive el desprecio y el olvido del resto de Colombia y los poderes centrales, por creer que no somos potencia: acá hay inteligencia y naturaleza prodigiosa.

Aleph Teatro seguirá llevando esta magnífica pieza teatral a los lugares donde sea invitado. Próximamente lo hará en los propios escenarios donde ocurrió la Batalla de Cariaco, en escenario abierto, en “La piedra de Bolívar” en el corregimiento de Bomboná, Municipio de Consacá, Nariño.