Carrera por la paz
La vereda Agua Azul fue escenario de una jornada llena de entusiasmo, integración y deporte con la realización de la primera carrera 2K Rural “Camina o Corre por la Paz”, un evento que reunió a más de 100 habitantes del sector y que se consolidó como una iniciativa orientada a fortalecer la convivencia, promover hábitos saludables y dinamizar la participación comunitaria. La actividad, desarrollada el domingo 23 de noviembre y liderada por la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte, tuvo como propósito incentivar el uso adecuado del tiempo libre, el sano esparcimiento y la construcción de entornos seguros para todas las familias.
Desde tempranas horas de la tarde, niños, jóvenes, adultos y adultos mayores comenzaron a llegar al punto de concentración, donde se vivió un ambiente lleno de armonía, expectativa y compromiso. Muchos grupos familiares asistieron con camisetas personalizadas, pañoletas y mensajes alusivos a la paz, lo que reflejó el entusiasmo con el que respondieron a esta propuesta diseñada especialmente para las comunidades rurales. El recorrido, de dos kilómetros, se desarrolló en un ambiente totalmente familiar, donde el apoyo mutuo, las risas y la energía positiva fueron protagonistas.
Durante el trayecto se observó a participantes avanzando a distintos ritmos: algunos trotando, otros caminando y varios más acompañando a personas mayores o a niños pequeños, demostrando que la carrera no se trataba de velocidad, sino de unión y participación. Al finalizar el recorrido, los asistentes como Cristian Parra celebraron en comunidad el cumplimiento del desafío y se prepararon para la segunda parte de la jornada: una gran yincana que puso a prueba la creatividad, la agilidad y la capacidad de trabajo en equipo.
Esta actividad recreativa estuvo conformada por diferentes estaciones y pruebas que desafiaban habilidades físicas y mentales. Los niños y jóvenes fueron los más entusiastas, participando con emoción y demostrando sus destrezas; mientras que los adultos acompañaron, animaron y celebraron cada logro con aplausos, sonrisas y frases de aliento. La yincana se convirtió en un momento clave de integración, donde se fortalecieron lazos de compañerismo y se generaron espacios de diversión sana entre vecinos.
Los organizadores destacaron la importancia de llevar este tipo de eventos a las veredas, ya que permiten descentralizar la oferta deportiva, acercar actividades recreativas a zonas apartadas y contribuir a la construcción de entornos de paz y convivencia. Asimismo, resaltaron la amplia participación comunitaria, no solo en las actividades principales, sino también en el apoyo logístico, la hidratación, el acompañamiento durante el recorrido y la motivación constante a los competidores.
La jornada concluyó con la entrega de premiaciones y reconocimientos a los grupos inscritos, valorando su esfuerzo, participación y compromiso. La comunidad expresó su agradecimiento por este tipo de iniciativas, que consideran fundamentales para fortalecer la unión familiar, promover estilos de vida saludables y consolidar la paz en el territorio. Además, solicitaron que actividades como esta se continúen realizando de forma periódica para seguir construyendo comunidad a través del deporte y la recreación.
