“Cine con mi Policía”
Tras el devastador terremoto del 10 de agosto de 2026, el Valle del Cauca no solo enfrenta la reconstrucción material, sino también el reto de sanar las heridas emocionales que dejó la tragedia. En medio del dolor, han surgido iniciativas que buscan devolver la esperanza y la sonrisa a los niños y familias damnificadas, demostrando que la solidaridad también se expresa a través del arte, el juego y la compañía.
En Cali, se organizó una función especial de cine comunitario que permitió a los menores disfrutar de un espacio de distracción y alegría. La proyección, reseñada por medios locales, se convirtió en un bálsamo emocional para quienes han perdido tanto. La experiencia de compartir una película, reír y emocionarse juntos, fue un recordatorio de que la cultura puede ser un puente hacia la resiliencia.
Desde Santander llegaron los llamados “carros tarima”, vehículos equipados con pantallas LED e internet satelital Starlink. Estos escenarios móviles se desplazaron por albergues temporales en municipios del Valle, llevando películas y entretenimiento a los niños que quedaron sin hogar ni pertenencias. La iniciativa privada y comunitaria se transformó en un gesto de unión nacional, mostrando que la distancia no es obstáculo para la empatía.
La Policía de Infancia y Adolescencia del Valle también ha estado presente en los corregimientos más golpeados, como Robledo en Trujillo. Con jornadas lúdico-pedagógicas y acompañamiento emocional, el grupo busca ayudar a los menores a superar el trauma del sismo. La brigadier general Sandra Liliana Rodríguez Castro destacó que estas actividades, inspiradas en el programa “Cine con mi Policía”, fortalecen la convivencia y crean espacios seguros donde los niños pueden volver a sentirse protegidos y escuchados.
