¿Colombia al borde de una fractura? Monseñor Henao responde con un mensaje contundente
Monseñor Héctor Fabio Henao aseguró que la Iglesia católica continuará promoviendo espacios de diálogo con los dos candidatos que disputan la Presidencia, con el propósito de conocer de primera mano las propuestas y visiones de país que representan. Según explicó, este momento político exige un esfuerzo colectivo para fortalecer la reconciliación y el respeto por las diferencias, más allá de los discursos de campaña.
El prelado reconoció que en el país existe un ambiente de alta tensión política y que algunos sectores perciben con preocupación el tono que ha tomado el debate público. Sin embargo, enfatizó que esto no significa que Colombia esté fracturada, sino que atraviesa un proceso democrático intenso en el que se discuten asuntos fundamentales para el futuro de la nación.
“Hay discursos duros y una evidente polarización, pero eso no quiere decir que el país esté roto. Lo que refleja es la necesidad de abrir espacios para la reflexión y el diálogo sobre los desafíos que enfrentamos como sociedad”, señaló.
En ese sentido, indicó que la Conferencia Episcopal insistirá en mantener conversaciones con ambos aspirantes presidenciales para escuchar sus planteamientos y comprender las alternativas que ofrecen a los ciudadanos. Para la Iglesia, agregó, es legítimo que existan distintas posiciones ideológicas y políticas dentro de una democracia, siempre y cuando estas se expresen en un marco de respeto y convivencia.
Henao explicó que estos encuentros no se desarrollarán de manera pública ni necesariamente reunirán a los candidatos en una misma mesa. Se trata, dijo, de diálogos pastorales orientados a conocer las prioridades de cada campaña, sus propuestas para las regiones más vulnerables y las estrategias que plantean para enfrentar los principales retos del país.
Asimismo, consideró que la etapa que se avecina representa una oportunidad para que los candidatos profundicen en la explicación de sus programas de gobierno y contribuyan a una mayor pedagogía política. A su juicio, una parte importante de la ciudadanía aún espera información más clara sobre las propuestas de fondo y las apuestas de largo plazo que cada proyecto político ofrece.
En materia de paz, el representante de la Iglesia destacó que este concepto va más allá de las negociaciones con grupos armados y debe entenderse como una construcción diaria basada en el diálogo, el respeto y la convivencia entre los ciudadanos. No obstante, señaló que la Iglesia seguirá dispuesta a acompañar iniciativas humanitarias y esfuerzos encaminados a reducir la violencia y proteger a las comunidades afectadas por el conflicto.
Finalmente, hizo un llamado a todos los actores armados para que respeten el proceso democrático y permitan que la ciudadanía participe libremente en las elecciones. Según afirmó, la democracia debe ser protegida por toda la sociedad para garantizar que las decisiones de los colombianos se expresen sin presiones ni hechos de violencia. “El país necesita serenidad, confianza y un ambiente que permita construir consensos después de las elecciones”, concluyó.
