Crisis de Boyacá Chicó: derrota ante Medellín lo acerca al descenso en Liga BetPlay 2026

El equipo «ajedrezado» cae otra vez y aumenta presión por malos resultados actuales.

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 Darío Denis, Arlen Banguero, Sebastián Palma, Juan Camilo Quiceno, Juan Díaz Sebastián Salazar, Diego Ruiz, Delio Ramírez, Nicolás Valencia, Andrés Aedo, Jairo Molina (Titular). FOTO: Galería Dimayor

La crisis de Boyacá Chicó sigue profundizándose y cada jornada parece confirmar un panorama cada vez más complicado. El equipo ajedrezado volvió a tropezar, esta vez con una derrota 2-0 frente a Independiente Medellín el pasado 22 de abril de 2026, en un compromiso que terminó reflejando, una vez más, las debilidades que lo han acompañado durante todo el semestre.

Sebastian Salazar en disputa de la pelota, FOTO: Perfil oficial de Boyacá Chicó

Lo que se proyectaba como una oportunidad clave para sumar y tomar aire en la tabla terminó siendo otro golpe duro. Chicó llegó con la necesidad urgente de puntos, pero en el terreno de juego repitió errores ya conocidos: desorden defensivo, poca generación ofensiva y una falta evidente de contundencia en los momentos decisivos.

Desde el inicio del partido, Medellín mostró mayor claridad y aprovechó los espacios que dejó el conjunto boyacense. La defensa volvió a ser el punto más frágil, permitiendo que el rival encontrara ventajas sin demasiada resistencia. No es un dato menor: con 28 goles en contra, Chicó se mantiene como una de las zagas más vulnerables del campeonato, una cifra que explica gran parte de su posición actual.

En cuanto al planteamiento táctico, el cuerpo técnico intentó darle equilibrio al equipo con un esquema 4-2-3-1. Sin embargo, la idea nunca logró consolidarse. El mediocampo careció de conexión y creatividad, lo que impidió generar juego fluido hacia el frente. Las transiciones rápidas, que pretendían ser una de las principales armas, fueron ineficaces ante un rival ordenado y contundente.

En ataque, la historia no fue diferente. Chicó mostró poca profundidad y escasa capacidad para inquietar al arquero rival. La falta de ideas en el último tercio del campo terminó siendo determinante, dejando al equipo sin respuestas y facilitando el control del partido por parte de Medellín.

Este nuevo resultado no solo pesa en lo estadístico, sino también en lo anímico. Con apenas 4 victorias en 17 partidos y un total de 14 puntos, Chicó se mantiene en la casilla 19 de la tabla, una ubicación que enciende todas las alarmas en la lucha por no descender. El margen de error es prácticamente inexistente y la presión crece jornada tras jornada.

El calendario tampoco ofrece respiro. En la próxima fecha, el equipo se medirá ante Internacional de Bogotá en un duelo clave. El partido, programado para el domingo 26 de abril a las 8:20 p.m., podría marcar un punto de quiebre en sus aspiraciones. Se trata de un rival que pelea en la parte alta, lo que aumenta el grado de dificultad.

Para ese compromiso, se espera un enfoque más cauteloso. La idea sería reforzar el bloque defensivo, cerrar espacios y apostar al contragolpe como principal vía ofensiva. También el juego aéreo podría convertirse en una alternativa para romper la sequía goleadora.

La realidad es clara: Chicó necesita reaccionar de inmediato. Cada partido se ha convertido en una final y, si no logra cambiar el rumbo, el descenso dejará de ser una amenaza para convertirse en una consecuencia inevitable.