Cristiano Ronaldo espera con United ganarle a Leicester City

En la fecha 31 de la Premier League, los ‘Reds Devils’ jugarán por una victoria que los acerque a Champions League.

AFP

El Manchester United ha aprovechado el receso internacional, ya que viene de ser eliminado de la UEFA Champions League y de sumar solo cuatro puntos en sus últimos tres partidos de la Premier League. En esos tres partidos de liga se registró el mismo resultado al final del primer y del segundo tiempo, por lo que el éxito del United podría depender de un buen arranque.

Los desunidos «Diablos Rojos» ocupan actualmente la sexta posición en la tabla de la PL, pero como Old Trafford carece de su tradicional «factor de miedo» esta temporada, corre el riesgo de acabar fuera de los cuatro primeros puestos por quinta vez en la historia de la PL. Esto podría convertirse en una realidad si es que no cambian su rendimiento ofensivo, ya que los dirigidos por Ralf Rangnick sólo han marcado más de un gol en dos de sus nueve partidos oficiales en casa desde el inicio del año.

A pesar de haber llegado a los octavos de final de la Europa Conference League, el Leicester City ha tenido una temporada bastante inconsistente hasta ahora y no ha logrado destacar. Sin embargo, tiene partidos pendientes y buscará meterse entre los 10 primeros de la clasificación de la PL. Después de empezar el año 2022 sin victorias en cinco partidos de la liga, el Leicester ha dado un giro, ganando tres de sus últimos cuatro partidos de la liga (P1) y abriendo el marcador en cada una de esas victorias.

Los ‘Foxes han sido generalmente incapaces de ganar en sus partidos fuera de casa en lo que va de la PL hasta ahora y ha perdido cinco de sus últimos seis partidos de la primera división en suelo rival, mientras que tampoco ha ganado ningún partido de la PL como visitante bajo condición de no favorito en las apuestas esta temporada. Sin embargo, el United suele sacar lo mejor del Leicester últimamente y ha evitado perder en los últimos cuatro enfrentamientos entre sí, para alegría del entrenador Brendan Rodgers, que había perdido diez de sus primeros 12 encuentros contra el United.