Espíritu y mentalidad de combate

image (2)

Más de 40 deportistas entrenan artes marciales con disciplina y proyección hacia el alto
rendimiento.
tres medallas de bronce en el Open Nacional de Cali respaldan el proceso
formativo.

En el barrio María Occidente de Popayán, alrededor de 40 niños y jóvenes cumplieron una
nueva jornada de entrenamiento en el ‘Jiu Jitsu’ Club Cinta Blanca, escenario donde el judo
se ha convertido en una herramienta de disciplina, formación y proyección deportiva.
Aunque varios de sus integrantes ya han participado en competencias importantes, el
enfoque actual está puesto en la preparación constante y el fortalecimiento técnico.
Bajo el lema “Luchando por un sueño”, el grupo trabaja fundamentos como proyecciones,
inmovilizaciones, agarres y control corporal, además de ejercicios físicos orientados a
mejorar resistencia, fuerza y concentración. Cada sesión busca consolidar las bases
necesarias para avanzar hacia el profesionalismo en esta disciplina de combate.
Entre los logros más destacados del proceso se encuentra la participación en el Open
Nacional realizado el segundo semestre del año pasado en la ciudad de Cali, donde Samuel
Olaya, Samuel Zúñiga y Sofía Villamarín obtuvieron medallas de bronce, dejando en alto el
nombre del club y demostrando el nivel competitivo que se viene construyendo.
Experiencia en el tatami
El club cuenta con el liderazgo de José William Zúñiga Chilma, deportista con una
trayectoria de casi toda la vida en las artes marciales. Es cinturón negro segundo dan en
taekwondo, cinturón negro en karate y cinturón marrón en Jiu Jitsu, experiencia que
respalda el trabajo formativo que se adelanta con las nuevas generaciones.
Junto a él también aporta en el proceso José William Zúñiga Martínez, cinturón azul de Jiu
Jitsu, quien acompaña la preparación técnica y el crecimiento competitivo del grupo.
El Jiu Jitsu Club Cinta Blanca ya completa cinco años de trayectoria. Sus inicios se
remontan a la época de pandemia, cuando apenas cinco deportistas decidieron comenzar el
proceso en medio de las dificultades de ese momento. Con el paso del tiempo, el grupo fue
creciendo hasta consolidar el semillero actual. Ahora, el club se prepara para asumir un
nuevo reto competitivo en el mes de julio, cuando viajará a Sevilla, Valle del Cauca, para
participar en un torneo que servirá como vitrina para medir su nivel y continuar fortaleciendo
su proceso deportivo.
Más allá de los resultados obtenidos, el objetivo principal es continuar fortaleciendo el
semillero deportivo del barrio María Occidente, ampliando la participación en eventos
departamentales y nacionales. La constancia en los entrenamientos y el acompañamiento

técnico permiten que cada deportista avance a su ritmo, consolidando un proyecto que
apuesta por el alto rendimiento.
Desde este sector de la ciudad, el judo sigue creciendo como una alternativa deportiva
sólida, donde disciplina y perseverancia se convierten en la base para alcanzar grandes
metas.


Pie de foto: Samuel Olaya, Samuel Zúñiga y Sofía Villamarín, deportistas; junto a los
entrenadores José William Zúñiga Chilma y José William Zúñiga Martínez.