Investigación judicial en Europa analiza denuncias sobre el sistema de clasificación de la UEFA para el Mundial 2026 y posibles irregularidades en el reparto de grupos
La estructura de las Eliminatorias de la UEFA rumbo al Mundial 2026 quedó bajo la lupa de autoridades judiciales del deporte europeo, luego de que varias federaciones presentaran denuncias relacionadas con el diseño de los grupos y el impacto competitivo que este formato podría generar entre las selecciones participantes.
La investigación preliminar se abrió tras recibir informes internos que señalan presuntas irregularidades en la distribución de los 12 grupos, algunos integrados por cuatro equipos y otros por cinco, lo que implicaría diferencias sustanciales en el número de partidos, descansos y cargas físicas.
De acuerdo con las denuncias, las selecciones ubicadas en grupos más reducidos tendrían condiciones distintas a las que disputan más encuentros, lo que, según los demandantes, podría vulnerar los principios de igualdad deportiva. Las autoridades buscan determinar si existió favoritismo o decisiones administrativas sin justificación técnica.
Hasta el momento, la UEFA ha defendido públicamente el formato, asegurando que la metodología de conformación se realizó mediante sorteo certificado y siguiendo criterios históricos ya empleados en torneos anteriores. No obstante, la apertura del expediente obliga al organismo a entregar documentación detallada.
El modelo actual establece que los ganadores de cada grupo avanzan directamente al Mundial, mientras que los segundos lugares deben disputar repechaje. A este sistema se suman cuatro selecciones provenientes de la UEFA Nations League, que también entran en el proceso de repesca que otorgará cuatro cupos más.
Para las federaciones que interpusieron la queja, este mecanismo genera un “doble filtro desigual” que no garantiza las mismas oportunidades para todos los equipos, especialmente para aquellos ubicados en grupos más exigentes o con mayor número de partidos acumulados en poco tiempo.
La Comisión Jurídica del Deporte Europeo convocó a audiencias a representantes de las asociaciones denunciantes, quienes presentarán argumentos técnicos y estadísticos que, según anunciaron, demostrarán que la estructura actual afecta el equilibrio competitivo y podría influir directamente en los 16 clasificados finales.
Por su parte, representantes de la UEFA insistirán en que el sistema funciona de manera transparente y que el uso del repechaje amplía las posibilidades de clasificación sin comprometer la justicia deportiva. También rechazan la idea de que exista ventaja estructural entre grupos de distinta cantidad de equipos.
Mientras avanzan las diligencias, varias selecciones han expresado preocupación por la incertidumbre que genera un proceso judicial abierto en plena competencia. Temen que una modificación tardía del formato pueda alterar calendarios, logística y planes deportivos.
La decisión final del organismo judicial se conocerá en las próximas semanas. De encontrarse irregularidades, podrían ordenarse ajustes inmediatos al reglamento, auditorías internas o incluso sanciones administrativas. Por ahora, la UEFA asegura estar dispuesta a colaborar plenamente con la indagación.
