Madre e hijo pierden la vida en el sismo
La tragedia que estremeció al país continúa dejando dolorosas noticias en distintos rincones del país. En las últimas horas se confirmó el fallecimiento de una madre y su hijo oriundos del corregimiento de Aguaclara, en Tuluá, quienes quedaron atrapados bajo los escombros de una edificación que colapsó durante el fuerte movimiento telúrico.
Se trata de Sandra Patricia Chica Montoya y su hijo, Juan José Zapata Chica, quienes se encontraban en la capital del departamento de Risaralda cuando ocurrió el sismo. La fuerza del terremoto provocó el desplome de varias estructuras, entre ellas la que terminó sepultando a madre e hijo, sin darles oportunidad de sobrevivir.
La noticia ha generado un profundo pesar en Aguaclara, corregimiento que hoy se viste de luto al conocer la pérdida de dos de sus habitantes. La confirmación de sus muertes se suma a la lista de víctimas que el terremoto ha dejado en la región, recordando la magnitud de la tragedia y el impacto humano que trasciende las cifras oficiales.
Sandra Patricia era reconocida por su carácter trabajador y su dedicación a la familia. Su hijo Juan José, joven con sueños y proyectos por delante, acompañaba siempre a su madre en las actividades cotidianas. La partida de ambos en circunstancias tan abruptas y violentas deja un vacío difícil de llenar para quienes los conocieron y compartieron con ellos.
El terremoto, además de los daños materiales, ha provocado heridas profundas en el tejido social de ciudades y municipios. La pérdida de vidas humanas, como la de Sandra Patricia y Juan José, se convierte en símbolo del dolor que atraviesan muchas familias que vieron truncados sus destinos en cuestión de segundos.
