Millonarios de mal en peor…3 de 3, pero en derrotas

Millonarios de mal en peor…3 de 3, pero en derrotas

Millonarios vivió una de sus noches más oscuras en los últimos años tras caer 2-1 ante el Deportivo Pasto, una derrota que no solo profundizó la crisis futbolística, sino que terminó de dinamitar un proyecto que ya venía tambaleando. El equipo azul fue superado en juego, actitud y convicción, dejando una imagen preocupante que encendió todas las alarmas entre hinchas y directivos.

La debacle fue tal que, cerca de la medianoche, el club emitió un comunicado oficial anunciando que Hernán Torres dejaba de ser el director técnico de Millonarios. La decisión, aunque drástica, parecía inevitable ante un equipo sin rumbo, sin respuestas tácticas y con un vestuario golpeado anímicamente tras un inicio de campeonato para el olvido.

En el terreno de juego, Millonarios fue un equipo largo, lento y predecible. Nunca logró imponer condiciones y pasó largos pasajes del partido persiguiendo el balón, evidenciando graves falencias en la construcción de juego y una alarmante fragilidad defensiva. Cada avance del rival parecía una amenaza real, mientras que en ataque la improvisación fue la norma.

Uno de los focos de atención estuvo puesto en Radamel Falcao García, quien ingresó en el tramo final del encuentro y disputó aproximadamente 22 minutos. Sin embargo, su presencia pasó casi inadvertida. Falto de ritmo, sin explosión y lejos de su mejor versión, el delantero dejó claro que la inactividad de cerca de seis meses sin competencia profesional pesa más de lo esperado y hoy no está en condiciones de marcar diferencias.

Las estadísticas terminaron de desnudar la pobre actuación del conjunto capitalino. Millonarios apenas logró 11 remates en todo el partido, con solo 5 disparos al arco, y cedió la posesión con un escuálido 30%, números impropios de un equipo que históricamente se ha jactado de protagonismo y control del balón. Incluso en las acciones a balón parado fue superado, mostrando desorden y poca preparación.

En defensa, el panorama fue aún más desalentador. La línea posterior sufrió constantemente, cometió errores de marca y recurrió a faltas innecesarias para frenar a un rival que jugó con mayor claridad. La expulsión sufrida terminó de reflejar la impotencia de un equipo sin respuestas, superado mentalmente por el desarrollo del partido.

El resultado deja a Millonarios en el último lugar de la tabla, con cero puntos y tres derrotas consecutivas en igual número de partidos. Un arranque catastrófico que contrasta brutalmente con las expectativas generadas a inicio de temporada y que hoy tiene al club sumido en una crisis deportiva profunda.

La salida de Hernán Torres abre ahora un panorama de total incertidumbre. No hay un plan claro, no hay un rumbo definido y la sensación general es que el problema va mucho más allá del banquillo. El equipo carece de liderazgo en la cancha y de una idea de juego que lo sostenga en los momentos difíciles.

Con la confianza por el suelo, una hinchada indignada y un camerino golpeado, Millonarios enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Si no hay cambios estructurales urgentes, tanto en lo futbolístico como en lo dirigencial, la temporada amenaza con convertirse en un largo y doloroso calvario para el club azul.