Millonarios empató de local ante el DIM
El empate sin goles entre Millonarios e Independiente Medellín dejó más dudas que certezas en el entorno ‘Embajador’, en un compromiso que tuvo una particular reanudación. El partido, correspondiente a la jornada 4 del Apertura, debió completarse ayer lunes desde el minuto 55 luego de que el domingo en la noche fuera suspendido por fuertes condiciones climáticas que afectaron el estado del terreno de juego en El Campín.
La reanudación mostró a un Millonarios con intención de asumir el protagonismo, pero sin la claridad necesaria para traducir ese dominio en el marcador. El equipo capitalino intentó imponer su ritmo desde la posesión, alcanzando un 54% del balón, aunque nuevamente evidenció dificultades en el último cuarto de cancha.
La opción más clara del encuentro quedó en los pies de Radamel Falcao García y todavía resulta difícil de explicar cómo terminó desperdiciándola. El delantero quedó prácticamente con el arco a disposición tras superar la marca, pero su definición no fue precisa ante el guardameta Salvador Ichazo, quien terminó respirando aliviado en una jugada que parecía destinada al gol.
Esa acción resumió lo que fue la noche para los azules: insistencia sin contundencia. Millonarios registró 11 remates, pero solo 3 fueron al arco, una estadística que refleja la falta de eficacia ofensiva que ha marcado este inicio de campeonato.
En el plano físico el compromiso también fue exigente. El conjunto bogotano cometió 12 faltas, recibió seis tarjetas amarillas y sufrió la expulsión de un jugador, factores que condicionaron el cierre del partido y obligaron a replegar líneas para evitar una derrota en casa.
Por su parte, el rival generó 12 disparos totales y 5 a portería, además de contar con 7 tiros de esquina, números que mantuvieron en alerta constante a la defensa local. Aun así, el arco se mantuvo en cero en un duelo más táctico que vistoso.
Lo que más preocupa es que Millonarios no logra levantar cabeza pese al reciente cambio de director técnico. El equipo continúa mostrando irregularidad, le cuesta ganar y empieza a ceder terreno en la tabla, encendiendo las alarmas entre los aficionados que esperaban una reacción inmediata. El empate dejó la sensación de oportunidad perdida y la obligación de corregir rápidamente antes de que la presión aumente en el entorno azul.
