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Después de escuchar las declaraciones del técnico Leonel Álvarez durante la rueda de prensa del sábado anterior, cualquiera diría que, el Deportivo Independiente Medellín perdió el partido, exclusivamente, por culpa del árbitro Jorge Sierra, y no es así. Es cierto, que en la ejecución de la pena máxima por parte de Leonardo Castro, hubo  invasión del área, razón por la cual, el juez debió hacer repetir el cobro. Pero no es menos cierto, que se dejó de sancionar una evidente falta en el área contra José Leudo. En resumen, coincidimos con el técnico Álvarez en que la actuación del juez central, fue incidente en el partido, pero no solo en contra del equipo antioqueño, como él lo afirmó, sino en perjuicio de ambos equipos.

Pero más allá de la floja actuación del señor Jorge Sierra, Deportivo Pasto fue un justo vencedor. El conjunto tricolor evidenció una notoria mejoría en su comportamiento futbolístico  respecto a su anterior presentación ante Once Caldas. La presencia de José Leudo y Breiner Belalcázar en la función de medio-centros, le dio equilibrio y posesión de la pelota. Bryan Angulo, por el centro y Oscar Briceño, por la derecha, fueron claves en la función de ataque. El técnico “Teacher” Berrio, entendió que el partido se iba a resolver en la mitad de la cancha y por ello, pobló ese sector con hombres que tenían agresividad para recuperar y hacer posesión del balón, con lo que le impidió al rival elaborar el futbol que está habituado a generar desde ese sector, con hombres incidentes como Mauricio Molina, Hernán Hechalar, Daniel Torres, John Hernández y Johan Arango.

Pasto gano bien,  controló el juego y sin tener un gran volumen ofensivo, tuvo opciones a gol, que infortunadamente no se resolvieron de la mejor manera. Esta segunda victoria consecutiva en casa, reconforta, pero es más reconfortante aún, por la evolución futbolística, que si bien no significa que ya se tenga una identidad de juego, dejo en claro que el equipo tiene argumentos individuales que se pueden juntar de buena forma en una propuesta colectiva más consistente.

Para mejorar, el aporte de los laterales, Córdoba y Mosquera, no tuvieron un buen desempeño, al igual que sigue preocupando el descendente rendimiento de Yair Arrechea, en la zona central de la zaga. Pensando en el partido ante Patriotas del próximo sábado, el técnico debería insistir en la presencia de los dos volantes centrales, recurso táctico que le dio buenos dividendos en el partido ante el Medellín.

Javier Alveiro Arcos

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