Suiza gano y goleo a Bosnia en 25 minutos (4-1)

Suiza ha dado un paso de gigante en su objetivo de meterse en los 1/16 de final del Mundial al ganar a Bosnia y Herzegovina por 4-1

Manzambi celebra su gol con Freuler

Con el empate de ambas selecciones en el estreno, suiza y bosnia tenían la posibilidad de liderar el grupo y dejar encarrilado el pase a los 1/16. Fueron los primeros, con más calidad, los que tomaron la iniciativa en el dominio y en el ataque. Con Xhaka de conductor y Ndoye de agitador comenzaron a llegar las primeras ocasiones mientras el rival aguantaba el chaparrón. 

Todos los goles llegaron en los últimos 25 minutos, a raíz de la entrada en el campo de Manzambi, autor de un doblete. El sevillista Vargas anotó entre medias de su compañero y tras el tanto del honor de Mahmic, Xhaka, de penalti, cerró el triunfo. Los bosnios perderán para el último encuentro a Muharemovic, expulsado.

Los helvéticos amasaron varias oportunidades para mover el marcador, pero su mala puntería les impidió cumplir con su objetivo. Y eso que lo intentaron de muchas maneras, especialmente percutiendo por la banda izquierda. Incluso contaron con alguna ayudita, como una pérdida de balón de Alajbegovic cerca de su área, pero ni por esas. 

La tendencia fue cambiando conforme se acercaba el descanso, con una Bosnia en la que por fin pudo aparecer, al menos una vez, Dzeko. Sin embargo, su único disparo fue repelido por la zaga. Poco más se puede destacar de los balcánicos en su ofensiva. 

Tras el paso por vestuarios, la Nati volvió a la carga. Ndoye, de nuevo él, monopolizó el peligro. Y casi marca el gol del Mundial, con una chilena maravillosa que exigió lo mejor de Vasilj. Hubiera sido anulado por fuera de juego, pero sería pecado no mencionar esa acción. 

Suiza se animó aún más entonces. Y de nuevo Vasilj tuvo que salvar a la selección bosnia con una agilidad extraordinaria en la misma línea de gol después de un cabezazo de Embolo.

Agitó entonces el árbol el técnico Sergej Barbarez, retirando al desaparecido Dzeko. Casualidad o no, la tendencia cambió. Dedic, justo antes de la pausa de hidratación (o de publicidad), se quedó cerca de hacer diana, pero Kobel respondió de maravilla. Salvados por la campana los suizos en el momento en el que Bosnia estaba creciendo. 

Impacto inmediato

Después de ese cooling break que a Bosnia le sentó como una larga siesta con la que se te corta el cuerpo, Murat Yakin movió también su banquillo con una triple modificación. Le salió de lujo. Una de las novedades, Manzambi, lanzó un misil de volea en el área que besó con violencia las mallas. El tan buscado 1-0 lo consiguió el ‘9’ en la primera pelota que tocó. Brutal.  

Y casi de inmediato, mejor se le pusieron las cosas para Suiza con la expulsión de Muharemovic, que cazó fuera del área a Embolo cuando éste se presentaba ya solo en el área. Justa la roja directa para el central a 10 minutos del 90. Un castigo que aún sería mayor con el gol poco después del sevillista Rubén Vargas, con el que se sellaba el valioso triunfo. 

No sería el último. Aún tenía pólvora Manzambi, con ganas de lucimiento, para marcar el 3-0. 

El marcador, sin embargo, no se cerró ahí, pues Mahmic, en su primer balón, pilló un voleón de mérito para anotar el tanto del honor de los suyos.

La pequeña alegría, sin embargo, duró poco. En la última acción del partido, Xhaka anotó un penalti con el que, esta vez sí, se cerró el partido con el 4-1. Suiza se queda muy cerca de la clasificación con este resultado.