Un circo llamado Millonarios! Empataron a cero tanto frente a la suplencia de Sao Paulo (Bra)

sao paulo

El empate sin goles entre Millonarios FC y São Paulo FC por la CONMEBOL Sudamericana dejó un sabor amargo en Bogotá, no tanto por el resultado en sí, sino por la forma. El equipo azul mostró una versión apagada, sin ideas en ataque y con serias dificultades para traducir su dominio en ocasiones claras de gol.

Desde el arranque, Millonarios tuvo la iniciativa, reflejada en los números: 59% de posesión, 353 pases completados y 17 remates totales. Sin embargo, esa superioridad fue engañosa, ya que apenas 3 de esos disparos fueron al arco, evidenciando una preocupante falta de precisión y contundencia en el último tercio del campo.

El bajo nivel ofensivo terminó desesperando a la afición, que en varios momentos del partido pidió a gritos la salida del técnico Fabián Bustos. La falta de resultados y, sobre todo, la ausencia de una idea clara de juego en ataque han comenzado a desgastar la relación entre el entrenador y la hinchada.

Las críticas no se limitaron al banquillo. En redes sociales, los señalamientos apuntaron directamente a referentes del equipo como Leonardo Castro y David Macalister Silva, quienes fueron cuestionados por su bajo impacto en el partido. La falta de liderazgo ofensivo y de soluciones en momentos clave encendió el debate entre los seguidores.

Otro de los nombres que quedó en el ojo del huracán fue Rodrigo Contreras. El delantero volvió a mostrar un nivel discreto, sin peso en el área y con escasa participación en el juego colectivo. Para muchos hinchas, su aporte ha sido insuficiente, alimentando la percepción de que su paso por el club ha sido muy limitado en términos de rendimiento.

En contraste, São Paulo, con menos posesión (41%) y apenas un remate al arco, logró sostener el empate gracias a su orden defensivo. Millonarios, pese a generar más volumen de juego y tener nueve tiros de esquina, nunca encontró la claridad necesaria para romper el bloque rival.

El empate deja más dudas que certezas en el entorno de Millonarios. La presión sobre el cuerpo técnico aumenta, el rendimiento ofensivo preocupa y la paciencia de la hinchada parece agotarse. En un torneo donde cada punto cuenta, el equipo deberá reaccionar rápidamente si quiere mantenerse competitivo y evitar que la crisis se profundice.