Velódromo de Mosquera avanza con más del 80 % de ejecución y beneficiará al ciclismo nacional
Mosquera, Cundinamarca. Las obras del velódromo de pista de ciclismo en el municipio de Mosquera se encuentran en su recta final, superando el 83 % de ejecución y consolidándose como uno de los proyectos deportivos más importantes del país para el impulso del ciclismo de pista. El avance fue confirmado esta semana en una nueva jornada de seguimiento técnico en la que participó el Ministerio del Deporte junto con autoridades municipales, la interventoría y los contratistas encargados de la obra.
Con una estratégica ubicación en la Ciudadela Terranova, el nuevo velódromo representa una apuesta de largo aliento para fortalecer la formación de atletas locales, fomentar la práctica deportiva en diferentes edades y posicionar a Mosquera como referente para competencias nacionales e internacionales.
Una obra que entra en su fase decisiva
El seguimiento más reciente estuvo liderado por la ministra del Deporte, quien junto con representantes de la Alcaldía de Mosquera y la Gobernación de Cundinamarca evaluó los principales frentes de ejecución de la infraestructura. El encuentro confirmó que ya se han completado la mayor parte de los trabajos estructurales, entre ellos la instalación de la cubierta tipo sándwich y el revestimiento de la fachada, dos de los componentes que presentaban mayor complejidad técnica.
Además, se dio inicio a la instalación de la pista de madera, el elemento central para la práctica del ciclismo de pista de alto rendimiento, después de haber culminado las obras de los túneles de acceso y parte de los trabajos complementarios.
En la jornada también se acordó la conformación de una mesa técnica permanente para agilizar la toma de decisiones y resolver con mayor precisión las necesidades operativas del proyecto, con miras a cumplir los plazos previstos para la entrega final.
Beneficios para la comunidad deportiva y el país
Una vez terminado, el velódromo no solo ofrecerá un espacio de entrenamiento con estándares internacionales, sino que constituyará un escenario apto para albergar competencias nacionales e incluso eventos internacionales, lo que podría atraer a deportistas de alto nivel y fomentar el turismo deportivo en la región.
El proyecto ha sido pensado no solo para los atletas élite, sino también para la comunidad ciclista local: clubes, escuelas deportivas, jóvenes y niños podrán acceder a instalaciones adecuadas para entrenamiento y formación, contribuyendo a que Mosquera y sus zonas aledañas se conviertan en un semillero de nuevas promesas del ciclismo.
En este sentido, el crecimiento de la infraestructura deportiva responde a una visión más amplia de desarrollo integral, en la que el deporte se concibe como una herramienta para prevenir la violencia, fortalecer hábitos de vida saludable y generar oportunidades sociales para la juventud.
Expectativas y proyección
Con el avance proyectado, las autoridades buscan que el velódromo —además de cumplir con su propósito deportivo— sirva como un punto de encuentro ciudadano, articulando actividades comunitarias, escuelas deportivas y competencias que involucren a toda la población interesada en el ciclismo.
La inversión en este tipo de escenarios marca una tendencia creciente en el país para descentralizar el acceso a instalaciones deportivas de calidad, ofreciendo alternativas a localidades que tradicionalmente han dependido de centros urbanos más grandes para la práctica especializada de disciplinas como el ciclismo de pista.
A medida que el velódromo de Mosquera entra en su fase final de construcción, crecen las expectativas entre atletas, entrenadores y familias, quienes ven en esta infraestructura una oportunidad para consolidar sueños deportivos, fortalecer el talento local y posicionar a Colombia en la élite del ciclismo de pista internacional.
