La Selección Boyacá Sub-17 jugará su clasificación.
Boyacá lidera el grupo y buscará sellar su paso a la siguiente fase ante Meta en Tunja.
La Selección Boyacá Sub-17 está a noventa minutos de dar un paso clave en el Torneo Nacional Interligas y consolidar uno de los procesos juveniles más prometedores del fútbol departamental. El equipo boyacense llega como líder del Grupo 3 y ahora tendrá en casa una oportunidad inmejorable para asegurar anticipadamente su clasificación a la siguiente ronda del campeonato nacional.
El combinado boyacense suma actualmente seis puntos tras tres compromisos disputados, resultado de una campaña que ha estado marcada por el orden táctico, la disciplina defensiva y la capacidad para responder en momentos determinantes. Aunque no ha sido una selección ampliamente goleadora, sí ha demostrado carácter competitivo para sacar adelante partidos cerrados frente a rivales exigentes.

Hasta el momento, Boyacá registra tres goles a favor y tres en contra, cifras que reflejan un equipo equilibrado que ha sabido competir con inteligencia. El cuerpo técnico destaca especialmente la madurez mostrada por varios jugadores pese a tratarse de una categoría formativa donde muchos apenas comienzan su camino competitivo a nivel nacional.
El próximo reto será frente a Meta, selección que llega con tres puntos y que necesita sumar urgentemente para seguir con opciones de clasificación. El partido está programado para el próximo 17 de mayo a las 11 de la mañana en la cancha del barrio San Antonio de Tunja, escenario donde se espera una importante presencia de aficionados.

Una victoria dejaría prácticamente clasificado a Boyacá con nueve unidades y pondría enorme presión sobre Bogotá y Cundinamarca, selecciones que aún deben enfrentarse entre sí. Incluso un empate podría mantener muy bien posicionados a los boyacenses de cara a la última jornada.
Desde el cuerpo técnico han insistido en evitar excesos de confianza y mantener la concentración total durante el compromiso. Saben que Meta llegará obligado y que cualquier error podría complicar el panorama.
Para muchos de estos jugadores, avanzar de ronda significaría una enorme vitrina deportiva y una oportunidad para seguir siendo observados por clubes profesionales. Además, reafirma el crecimiento de los procesos juveniles en Boyacá. Ahora el balón vuelve a rodar en casa y la ilusión está intacta. Boyacá depende de sí mismo y buscará que su clasificación se confirme frente a su gente.
