Altas tarifas de energía amenazan la competitividad de empresas en el Suroccidente colombiano: comunidades energéticas surgen como alternativa
El modelo de comunidades regulado por la CREG permite a comerciantes e industriales del Cauca y Nariño acceder a energía solar con ahorros de hasta el 18% sin realizar inversiones en infraestructura.
Las tarifas del servicio de energía en Colombia registran un incremento acumulado cercano al 13,4% durante el último año. Esta tendencia, agravada por coyunturas climáticas como el fenómeno de El Niño, ha elevado sustancialmente los costos fijos de operación para las pequeñas, medianas y grandes empresas en el país.
En los departamentos de Nariño y Cauca la situación adquiere especial relevancia. En el caso de Nariño, las tarifas se ubican aproximadamente un 0,5% por encima del promedio nacional frente a otros 18 operadores de red del país, reduciendo los márgenes de ganancia e impactando directamente la capacidad de los negocios locales para competir frente a otras zonas del territorio nacional.
Frente a esta problemática, la reglamentación de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) habilitó el esquema de Comunidades Energéticas. Esta figura normativa permite que usuarios comerciales e industriales reciban los beneficios económicos y la energía proveniente de proyectos de generación renovable cercanos, sin requerir una conexión física directa ni la instalación de infraestructura propia.
A través de esta figura, empresas del Cauca y Nariño están accediendo a descuentos de hasta un 18% en su recibo de energía. La principal ventaja operativa del modelo es que el usuario no necesita comprar ni instalar paneles solares en sus sedes, eliminando las barreras de capital y la tramitología regulatoria que tradicionalmente desincentivan la adopción de energías limpias.
Este sobrecosto reduce el margen de ganancia y dificulta la capacidad de las empresas locales para competir en el mercado. Para contrarrestar esta coyuntura, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) habilitó nuevas regulaciones que permiten modelos como el de las comunidades energéticas. Bajo esta figura, los negocios y comercios locales pueden recibir los beneficios y ahorros tarifarios provenientes de proyectos de generación solar cercanos.
«La energía representa uno de los costos fijos más altos para la productividad en los departamentos del sur del país. Las comunidades energéticas facilitan la transición hacia fuentes solares al trasladar directamente el ahorro tarifario a la factura del usuario, simplificando los trámites y el cambio de comercializador para que las empresas ganen competitividad de forma inmediata», explica Bia, compañía colombiana de tecnología enfocada en soluciones energéticas.
Actualmente, Bia respalda e integra proyectos solares y cuenta con más de 50 iniciativas de generación renovable en desarrollo en el país, de los cuales 30 están respaldados por Evolti, en Cauca, Nariño, Valle del Cauca, Antioquia y Boyacá. Esta infraestructura permitirá ampliar progresivamente el acceso de empresas de la región a comunidades energéticas y a mejores condiciones para su consumo de energía.
Sin embargo, la capacidad de energía asignada a cada proyecto es limitada, por lo que los cupos para unirse a las comunidades energéticas en la región también lo son. Las empresas que ingresen primero podrán asegurar su participación y empezar a recibir los beneficios.