EBRIOS AL VOLANTE
Una madre de familia que diariamente se moviliza entre las calles que conducen a los barrios El Pilar y Santa Clara de la ciudad de Pasto, se mostró aterrada por la cantidad de conductores de vehículos públicos y particulares que se movilizan en estado de alicoramiento. En su denuncia hecha a PEDRO BOMBO, la progenitora le indica que esa preocupante situación se registra frecuentemente los fines de semana y que la irresponsable actitud de los conductores pone en peligro a los jóvenes y adultos mayores que caminan por esos sectores. Para evitar futuras tragedias y sancionar a los infractores exigen en la zona la permanente presencia de las autoridades de tránsito.
MALOS VECINOS
Dirigentes comunitarios del suroriente de la ciudad de Pasto que se comunicaron con PEDRO BOMBO le expresaron los hechos que permanentemente los tiene acongojados y al borde del desespero, por la falta de cultura cívica. Si bien es cierto aclaran que aman y respetan a las mascotas, indican que en el barrio Chambú sobresalen algunas familias por su falta de respeto y de solidaridad ciudadana. Pues resulta que las vías peatonales se convirtieron en orinaderos de las mascotas y en depósitos de desechos. Lo peor de todo es que los denominados escobitas de la empresa municipal de aseo, tampoco se dan a la tarea de recoger los residuos, teniendo en cuenta los altos costos que pagan los hogares por ese servicio.
LA CALLE DEL TERROR
El irrespeto a las normas de tránsito y la falta de reductores de velocidad convirtieron en una verdadera bomba de tiempo a la vía principal que conduce a las torres de Monterrey en la ciudad de Pasto. Voceros cívicos que abordaron a PEDRO BOMBO cuando hacia su trabajo periodístico por la Comuna 10 de la capital nariñense, le dijeron que la carrera 23D con calle 28A-96 se convirtió en una pista de carreras, puesto que los conductores de carros y motos cada vez que descienden por la empinada vía, exceden los límites de velocidad. Para que esa calle nunca vaya a ser testigo de algún siniestro vial, exigen a las autoridades competentes la inmediata ubicación de elementos que regulen la movilidad automotor.
‘STRIPTEASE’ EN EL POTRERILLO
Al borde de un colapso emocional estuvo una comerciante de la plaza de mercado El Potrerillo de la ciudad de Pasto, por el bochornoso espectáculo callejero que en este centro de abastos suele protagonizar un hombre de tez morena de aproximadamente 60 años de edad. Pues resulta que según lo que le comentó a PEDRO BOMBO, ese ciudadano quien aparentemente se encuentra bajo los efectos de las bebidas psicoactivas, suele bailar bachata y merengue y que en el marco de sus ‘fabulosas puestas en escena’ comienza a quitarse la camiseta y el pantalón hasta quedar como lo trajo al mundo. Lo peor de todo es que los ‘espectáculos’ son indirectamente evidenciados por menores de edad que acompañan a sus madres hacer sus compras. Para que esto no siga pasando, piden la intervención de las autoridades.