Ministra de Salud anuncia plan de choque tras la destrucción hospitalaria provocada por el terremoto
Ante el devastador panorama que dejó el terremoto de magnitud 7,4, el Ministerio de Salud y Protección Social puso en marcha un plan de choque inmediato para hacer frente a la crisis en la red hospitalaria del país. La emergencia natural colapsó decenas de centros médicos, obligando al Gobierno a reorientar los esfuerzos financieros y operativos para garantizar la atención urgente a los heridos.
Unidades móviles, traslados y hospitales de campaña
La ministra de Salud, Ana María Vesga, confirmó que el último balance oficial registra más de 300 instituciones de salud afectadas con diversos niveles de daño, desde afectaciones parciales hasta la destrucción total en municipios como El Cairo y El Águila.
Para contrarrestar la pérdida de capacidad operativa en zonas críticas —como la ESE San Francisco de Quibdó, la torre de pediatría del Hospital Universitario del Valle (HUV) en Cali y la ESE Luisa Blanque de Buenaventura—, el plan de choque contempla:
- Despliegue de unidades móviles y carpas de atención: Instalación de puestos de salud temporales con apoyo de organismos internacionales y de socorro.
- Traslado aeromédico y terrestre: Remisión continua de pacientes críticos hacia centros asistenciales de alta complejidad en ciudades no colapsadas como Bogotá, Medellín, Barranquilla y Montería.
- Habilitación de infraestructura transitoria: Uso de hospitales militares y alquiler de capacidad operativa en centros de salud alternos mientras avanzan las evaluaciones definitivas de reconstrucción.
Garantía financiera: ¿Quién pagará la atención de los afectados?
Una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos tras el sismo es el costo de los procedimientos médicos. Ante esto, la jefe de la cartera de Salud fue enfática en aclarar que las víctimas directas del terremoto no tendrán que asumir ningún costo.
“Todas las víctimas y afectados propiamente por el terremoto son atendidos bajo la cuenta de atención de emergencias, conocida como ECAT”, señaló la ministra Vesga.
Estos servicios médicos son cobrados directamente por los hospitales y clínicas a la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) mediante la modalidad de giro directo, blindando a los pacientes de trámites burocráticos con las EPS. Asimismo, se garantizó que los tratamientos por enfermedades comunes de los usuarios continúan su curso habitual sin interrupciones.
Vigilancia epidemiológica y salud mental en las zonas críticas
Además de la atención traumatológica y quirúrgica, el Ministerio de Salud activó alertas preventivas a través del Instituto Nacional de Salud (INS) para contener posibles brotes infecciosos o respiratorios derivados de las condiciones de vulnerabilidad en las zonas del desastre.
Paralelamente, brigadas de profesionales en salud mental se despliegan por los territorios afectados para brindar apoyo psicológico presencial y mediante esquemas de teleasistencia a las familias damnificadas y sobrevivientes. El Gobierno nacional reiteró que la hoja de ruta combina la urgencia humanitaria con la reconstrucción estructural a largo plazo para devolverle la estabilidad al sistema sanitario afectado.
