Pasto perdió en Cali, y preocupa de cara al resto del campeonato

Pasto perdió en Cali, y preocupa de cara al resto del campeonato


Deportivo Pasto vivió una tarde para el olvido tras caer 3-0 ante Deportivo Cali, en un partido donde nunca logró encontrar respuestas futbolísticas ni anímicas. El equipo nariñense fue superado de principio a fin y dejó una imagen preocupante, tanto por el resultado como por la forma en que se desarrolló el compromiso.

El golpe inicial llegó temprano con el gol de Juan Ignacio Dinenno al minuto 13, una anotación que desnudó las falencias defensivas del Pasto y obligó al equipo a modificar un plan que ya mostraba grietas. Lejos de reaccionar, el conjunto visitante se mostró impreciso y sin claridad para salir jugando.

La situación se agravó cuando Andrés Steven Rodríguez marcó el 2-0 al minuto 28, aprovechando espacios y desconexiones en la zaga. Pasto nunca logró ajustar marcas ni cerrar líneas, permitiendo que el rival jugara con comodidad y controlara los tiempos del partido.

En el banquillo, Jonathan Risueño quedó expuesto por un planteamiento inicial que no funcionó y por variantes tácticas que no dieron resultado. Los cambios no corrigieron los errores estructurales y el equipo nunca supo replantear el partido, ni siquiera cuando el marcador y el desarrollo del juego lo exigían.

El panorama se tornó aún más oscuro con la expulsión de Nicolás Gil al minuto 26, que condicionó el resto del encuentro. Ya en el segundo tiempo, la tarjeta roja a Santiago Córdoba al 73’ terminó por desarmar cualquier intento de reacción, dejando a Pasto sin orden y sin capacidad de contención.

El tercer gol, nuevamente de Andrés Steven Rodríguez al minuto 75, fue el reflejo de un equipo resignado, largo y vulnerable. Cali aprovechó la superioridad numérica y cerró el partido sin mayores sobresaltos ante un rival que parecía mentalmente derrotado.

Uno de los focos de crítica fue el arquero español Iago Herrerín, quien se mostró inseguro, con dudas en salidas y poca firmeza en acciones clave. Más allá de los goles, su rendimiento volvió a generar inquietud en la hinchada, que empieza a manifestar preocupación por su estado físico, notándose pasado de kilos y lejos de su mejor forma.

En lo estadístico, Pasto tuvo la posesión del balón (52 %), pero fue un dominio estéril. Apenas 4 remates, 2 al arco y escasa profundidad ofensiva evidenciaron un equipo sin ideas, sin peso en ataque y con dificultades para sostener la intensidad del partido.

Ahora, Deportivo Pasto deberá pasar rápido la página y enfocarse en su próximo compromiso este viernes ante Atlético Bucaramanga, en el estadio Libertad. Será una prueba clave para Risueño y su plantel, no solo para sumar puntos, sino para recuperar credibilidad y disipar las dudas que esta dura derrota volvió a instalar.