Vuelven las críticas a Sencia por indisponibilidad de El Campín para la final femenina
El anuncio de Sencia de suspender el uso de El Campín para fútbol profesional entre el 23 de septiembre y el 16 de octubre generó un nuevo cruce con sectores políticos de Bogotá.
Tras controversias por el estancamiento de las obras del nuevo estadio, la administración de El Campín sumó nuevas críticas del Concejo de Bogotá.
“El fútbol femenino no puede convertirse en la actividad que debe acomodarse cada vez que existe un conflicto por la disponibilidad del escenario”, afirmó un vocero de la cabildo distrital.
El concesionario señaló que la programación de los partidos y de los eventos de entretenimiento se coordina con las autoridades, clubes, promotores y demás actores con antelación. Además, argumentó que los conciertos internacionales requieren meses de planeación y que sus fechas, montajes y procesos de producción no pueden modificarse pocos días antes de su realización.
Por otra parte, el hecho de que no se vea ninguna obra refuerza las críticas. Aunque inicialmente se proyectó su entrega para diciembre de 2027, esta fecha ya no resulta viable, pues dicha acta aún no ha sido suscrita y el plazo de construcción no ha comenzado formalmente.
Sobre este tema, El Espectador contactó a Sencia para obtener respuestas a las críticas. Aunque el cuestionario fue recibido, la empresa solo se limitó a informar que los procesos van en curso y esperan entregar anuncios en los próximos días sobre los estados de los tiempos y del cronograma.
Tras controversias por el estancamiento de las obras del nuevo estadio, la administración de El Campín sumó nuevas críticas del Concejo de Bogotá.
“El fútbol femenino no puede convertirse en la actividad que debe acomodarse cada vez que existe un conflicto por la disponibilidad del escenario”, afirmó un vocero de la cabildo distrital.
El concesionario señaló que la programación de los partidos y de los eventos de entretenimiento se coordina con las autoridades, clubes, promotores y demás actores con antelación. Además, argumentó que los conciertos internacionales requieren meses de planeación y que sus fechas, montajes y procesos de producción no pueden modificarse pocos días antes de su realización.
Por otra parte, el hecho de que no se vea ninguna obra refuerza las críticas. Aunque inicialmente se proyectó su entrega para diciembre de 2027, esta fecha ya no resulta viable, pues dicha acta aún no ha sido suscrita y el plazo de construcción no ha comenzado formalmente.
Sobre este tema, El Espectador contactó a Sencia para obtener respuestas a las críticas. Aunque el cuestionario fue recibido, la empresa solo se limitó a informar que los procesos van en curso y esperan entregar anuncios en los próximos días sobre los estados de los tiempos y del cronograma.