Millonarios de mal en peor. Ha perdido dos partidos seguidos en la Liga
Millonarios volvió a decepcionar en la segunda fecha de la Liga BetPlay y confirmó que atraviesa uno de sus momentos más preocupantes de los últimos tiempos. La derrota más reciente ante Junior no solo profundizó la crisis deportiva, sino que dejó una imagen pobre, sin reacción y carente de argumentos futbolísticos, propia de un equipo que parece perdido en la cancha.
El equipo dirigido por Hernán Torres no logra levantar cabeza y acumula dos presentaciones consecutivas con derrota. La caída inicial ante Bucaramanga ya había encendido las alarmas, pero el tropiezo frente a Junior terminó por ratificar que lo ocurrido no fue un accidente, sino la continuidad de un funcionamiento alarmantemente bajo.
Millonarios luce desconectado, sin ideas claras y con enormes dificultades para generar juego ofensivo. La posesión es estéril, las transiciones son lentas y el equipo no transmite rebeldía ni carácter cuando el partido se le pone cuesta arriba. Cada encuentro parece una repetición del anterior, con errores que se repiten y soluciones que nunca llegan.
La mano de Hernán Torres, lejos de notarse, empieza a ser seriamente cuestionada. El planteamiento no convence, los cambios no influyen y el equipo no muestra una identidad reconocible. La sensación es que Millonarios juega por inercia, sin una idea colectiva que lo sostenga en los momentos adversos.
Defensivamente, el panorama tampoco es alentador. El equipo concede espacios con facilidad, pierde duelos clave y se ve frágil ante cualquier intento del rival. Junior lo entendió así y supo golpear en los momentos justos ante un Millonarios que nunca encontró respuestas.
Lo más grave es la ausencia de reacción anímica. En dos fechas, Millonarios no ha mostrado señales de rebeldía ni liderazgo dentro del campo, algo inadmisible para un club de su historia y exigencia. El equipo parece resignado, superado mentalmente y lejos de competir como se espera.
Con dos derrotas en dos partidos, el arranque es sencillamente desastroso. Millonarios no solo está perdiendo puntos, sino también credibilidad y confianza. Si no hay un cambio inmediato, el panorama se perfila oscuro y la paciencia de la hinchada, como ya es evidente, empieza a agotarse peligrosamente.
