Boca perdió contra Velez, donde Alvaro Montero fue la gran figura

Boca perdió contra Velez, donde Alvaro Montero fue la gran figura

Boca Juniors sufrió un nuevo tropiezo en el torneo Apertura tras caer 2-1 ante Vélez Sarsfield, una derrota que volvió a encender las alarmas en el entorno xeneize. El equipo no logró imponer condiciones y terminó pagando caro sus desajustes defensivos y la falta de claridad en los momentos clave del partido.

Desde las estadísticas, Boca tuvo un rendimiento discreto. El conjunto azul y oro registró apenas 6 remates en todo el encuentro, con solo 3 de ellos dirigidos al arco, números bajos para un equipo acostumbrado a asumir el protagonismo. Aunque la posesión fue relativamente pareja, con un 49 %, no se tradujo en situaciones reales de peligro.

En el desarrollo del juego, Boca intentó reaccionar sobre el final, pero su insistencia fue más territorial que efectiva. A pesar de contar con 7 tiros de esquina, muy por encima de los 2 de Vélez, la falta de precisión en el último toque le impidió capitalizar esas oportunidades. El descuento llegó recién al minuto 90, cuando el partido ya parecía sentenciado.

En el aspecto disciplinario, Boca cometió 9 faltas y recibió una tarjeta amarilla, reflejo de un equipo que llegó tarde a varias disputas y que, por momentos, se vio superado en intensidad. Sin expulsiones, el problema no pasó por la indisciplina, sino por la escasa solidez colectiva.

Esta derrota vuelve a dejar a Boca en una posición incómoda en el arranque del campeonato, lejos del nivel esperado por su historia y su plantel. El equipo todavía no encuentra regularidad ni un funcionamiento que le permita competir con autoridad, algo que se ha repetido en las primeras jornadas.

El mal inicio no es exclusivo del conjunto xeneize. Su eterno rival, River Plate, tampoco ha tenido el arranque soñado y ambos gigantes del fútbol argentino han quedado en deuda en este comienzo de torneo. Resultados irregulares y rendimientos por debajo de lo esperado marcan el presente de los dos clubes más populares del país.

Con varias fechas aún por disputarse, Boca sabe que tiene margen para reaccionar, pero el mensaje del inicio es claro: el torneo no espera a nadie. Mientras River y Boca buscan reencontrarse con su mejor versión, la presión crece y cada punto perdido pesa más en la carrera por el protagonismo.