Chicó cayó derrotado al final del partido en Techo frente a Fortaleza

Chicó cayó derrotado al final del partido en Techo frente a Fortaleza

La derrota 2-1 ante Fortaleza en el Estadio Metropolitano de Techo dejó un sabor amargo en Boyacá Chicó, que volvió a evidenciar dificultades para sostener resultados en el Apertura. El conjunto ajedrezado no logró capitalizar sus momentos y terminó cediendo en los minutos finales, profundizando una racha adversa que empieza a generar preocupación.

El único tanto del equipo fue obra de Ítalo Montaño Cortés al minuto 20, un gol que en su momento representó el empate parcial y parecía abrir la puerta a una reacción anímica. Sin embargo, la falta de contundencia en ataque y algunas desconcentraciones defensivas terminaron inclinando el marcador en contra.

Las estadísticas reflejan las complicaciones del Chicó durante el encuentro. El equipo registró apenas 6 remates totales, con solo 2 disparos al arco, números que muestran poca generación ofensiva. Además, tuvo una posesión del 36 %, muy por debajo de su rival, lo que evidencia las dificultades para manejar el balón y construir juego con continuidad.

En el plano disciplinario, Boyacá Chicó cometió 14 faltas y recibió 3 tarjetas amarillas, lo que habla de un partido exigente en el que debió recurrir al juego físico para intentar frenar los avances contrarios. También ejecutó 3 tiros de esquina, aunque sin lograr traducir esas acciones en mayor peligro real.

La situación comienza a tornarse preocupante para el equipo dirigido por Flabio Torres. En lo corrido del campeonato, el balance es negativo: una sola victoria frente a Jaguares de Córdoba, un empate contra Alianza Valledupar y cinco derrotas ante Atlético Nacional, Independiente Santa Fe, Junior de Barranquilla, América de Cali y ahora Fortaleza.

Más allá de los números, preocupa la falta de regularidad en el rendimiento colectivo. El equipo muestra altibajos, le cuesta sostener la concentración durante los 90 minutos y no logra consolidar una idea de juego que le permita competir de igual a igual frente a rivales de mayor posesión y eficacia ofensiva.

Con este panorama, Boyacá Chicó necesita reaccionar con urgencia si quiere salir del fondo de la tabla y recuperar confianza. El margen de error comienza a reducirse y el cuerpo técnico tendrá el reto de encontrar soluciones inmediatas para revertir una campaña que, hasta ahora, ha sido cuesta arriba.